"Esta noche reseca está mi alma y pienso que este cáliz no puedo consumirlo entero".
Pero sí podré, podré apurarlo hasta la hez, aguantaré el dolor y esperaré a que llegue el día porque Tú estás conmigo, porque Tú me sujetas.
Llegará el momento en que no me puedan la angustia ni la desesperanza porque me perderé en Tí, me abandonaré a tu voluntad y empezaré a ser feliz, ayúdame.